
Seguramente muchos conocen la historia del gol más controversial de la historia y que le dio a Argentina su segundo titulo en Copas del Mundo.
Era un 11 de junio de 1986 cuando Argentina enfrentaba a Alemania en los cuartos de final en el estadio Azteca y Diego Armando hizo este gol:
EL gol quedó bautizado como “La mano de Dios” y Maradona aceptó (19 años después) que pues “si la había metido un poco con la cabeza y un poco con la mano” pero yo quiero decirle a este señor “Don Pelusa” que esa no fue la mano de Dios, qué el futbol es un gran deporte peor hay cosas más importantes que atender y si no me cree, siga leyendo:
El sábado fui a una fiesta de los 80′s en un roof garden bastate coqueto. Pues la fiesta comenzó y yo cotorreaba por aquí y por allá (normaaaaal) decidí no tomar mucho por eso del alcoholimetro, me la pasé baile y baile por aquí y por allá; conformé la noche avanzó cambie de parecer. Decidí seguir chupando y responsablemente quedarme en la casa de la fiesta. La fiesta sigió y yo seguí tomando aunque tampoco en exceso. La fiesta terminó y se armo el after en otra casa cercana. Yo quería ir así que le baje a la tomadera para cuando la fiesta terminó acorde con alguien más ir a echar un taco y como estaba tan cerca de mis tacos favoritos no iba a desaprovechar la oportunidad de ir.
Llegué a los tacos sin mayor contratiempo, me eche lo de cajón (un volcán y una gringa). Estaba yo en Av. Universidad y me dirigía hacia Av. Cuahutemoc, muuuuuuy cerca en realidad. Iinsisto que no estaba borracho, aunque he de admitir que algunas otros ocasiones he cometido la irresponsabilidad de manejar bajo los efectos del alcohol, mea culpa!!! pero ese día no era el caso, así que tomé mi coche y me encaminé hacia mi destino. Normalmente ceno en ese lugar llamado “El Vipsito” y me voy a mi casa y como a donde iba es sentido opuesto a mi casa en vez de tomar hacia la derecha tome hacia la izquierda, esa era mi lógica.
Pero como la lógica y el chupe no son muy amigos pues me metí por una calle que me llevaría a Cuauhtemoc y como que se me hizo medio lejos pero cuando llegue me di la vuelta y vi un taxista que iba en el segundo carril y dentro de mi dije “pinche taxista super irresponsable como va en otro carril” cuando de repente veo muchas luces de coches que se acercan hacia mi “ah cabrón algo no anda bien. Estos cabrones como cerraron el eje 7 para lo del metro seguro cambiaron de sentido Cuauhtemoc. Deberían de avisar!!!! Pinche Ebrard!!!!” Pues no. Resulta pues que…..
Iba en sentido contrario por el Eje Central!!!!!!!!!!!! WTFFFFFFFFF
Como me dio miedo, me di la vuelta y agarre otra vez universidad para incorporarme a ” Cuauhtemoc” más adelante cuando de repente llegue a otro lugar que está justo atrás del que era mi destino, y ahí me cayó el veinte de que estaba totalmente desorientado. Usualmente soy un tipo bastante ubicado, basta con ir una vez a algún lado para poder memorizarlo y llegar una segunda vez sin problema.
Esa si fue una intervención divina me queda claro. No me quiero ni imaginar que hubiera pasado si el siga del Eje Central se hubiera puesto un minuto antes y esos coches hubieran estado justo donde yo di la vuelta por que yo confiado en que era Cuauhtemoc voltee hacia el sentido de los coches de Cuauhtemoc por lo que los coches del Eje Central estaban mi punto ciego. Lo único que se me ocurre es que la mano de Dios ahí se hizo presente y me abrió camino para salir de esa desafortunada situación. Sorry Pelusa.
Soy un tipo con mucha suerte y con mucho por delante me queda claro.
pd. no le digan nada a mi mamá por favor


Tan lerdo mi Pekas, afortunadamente tienes un angelito de la guarda workoholico y que aún alcoolizado vela por ti en horas extras.
Es bueno saber que est es tan sólo una anécdota en tu blog.
El alcoolimetro no es pendejo, si beben usen taxi.
Amen y feliz navidad a todos.
Te quiero amigo Pekas, pásala muy chido.