Hace tiempo descubrí algo que cambió mi vida y decidí que era tan importante para recordarlo cada minuto de mi existencia, que no podía olvidarlo jamás y justamente las runas vikingas eran gran parte de.

Comencé a bocetarlas una y otra vez hasta que quedaron definidas en forma, orden, proporción y color: 7 runas que serán convertidas en tatuajes. Cada runa con un significado diferente, con un trasfondo, con metas que cumplir, con sueños por realizar, con razones de sobra. Pero no podía tatuarme todas de un jalón, tenía que ser una por una. Una por cada meta cumplida. Cada una en diferentes momentos y en diferentes lugares (si se puede del mundo) y cada una detrás de la otra en un lugar que tengo que ver 24 horas al día 365 días al año. El mismo con el que me alimento, con el que estrecho las manos de gente que conozco, con el que abrazo y acaricio a la gente que quiero, el mismo con el que escribo todas las ideas que vienen a mi cabeza, el brazo de lado donde esta marcado mi destino dicen: mi antebrazo derecho.

Así que aprovechando que iría a Nueva York y que había sido mi cumpleaños, era un buen momento para hacerlo. La runa elegida era Berkana.

¿El significado?
La Runa Berkana, también conocida como Berkano, Beorc, Baírkan, Bjarkan, tiene un significado asociado a la madre, a lo femenino y a la fertilidad. La runa Berkana también simboliza el nacimiento, el renacimiento, el inicio, la nutrición y el crecimiento. Señala el surgimiento de algo nuevo, pues es la runa de los inicios, del despertar y de la primavera. En general indica un despertar, un nuevo día, algo que evoluciona favorablemente. Es la estación de la alegría, reencuentro, equilibrio y renovación; oportuna para comenzar cosas nuevas e iniciar una nueva forma de comunicación con el mundo.

Y como es de esperarse las aventuras para hacerlo no se hicieron esperar:

Comencé a caminar de Times Square hacia Soho suponiendo que encontraría por ahí algún lugar para hacerlo. Así que caminé, caminé, caminé y nada. Llegue a Soho y camine a la derecha, a la izquierda (por si las dudas traía una dirección de un lugar que se veía bueno) caminé y seguí caminando y haciendo algunas compras que con la caminada se volvieron una lata. De repente el día nublado se convirtió en un día lluvioso damn!, pregunté y pregunté y todos medio me daban datos pero nadie me daba un dato cierto. Llegué al lugar que había visto en internet y pues resulta que el lugar no existía más (sí me volvió a pasar). Mi caminata fue más o menos así:

mapa

Pues seguí caminando y caminando hasta que vi un chavo con un bajo y un amplificador bajo un techito de un restaurante cubriéndose de la lluvia: él debía de tener tatuajes entonces él sabría donde… y efectivamente me dijo exactamente lo que nadie me pudo decir: “Ve hacía esa calle a la izquierda y ahí hay un chingo” (algo así pero en inglés) Está de sobra decir que llegué sin mayor problema.

El lugar elegido fue este:
local

El momento fue este:
done

y el resultado este otro:
Berkana

Ahora espero que los próximos 6 tatuajes no me lleven más de dos años. Aquí se los estaré contando.