llanta

Como es mi sana costumbre el miércoles me paso algo que argggggggggg…
Había yo salido de trabajar y me dirigía a ver el partido de la “Decepción Nacional” contra TyT tons, pues comencé la bajada desde pueblo quieto (léase Bosques de las Lomas) y en eso uno de mis nuevos compañeros de chamba me llama que se le había ponchado la llanta y que si yo tenía la de refacción y se la podía prestar.

Tenía dos opciones:
A) Hacerme pendejo, inventar una historia de extraterrestres o simplemente decir que no traía e irme a ver el juego.

B) Ayudar como buen samaritano a mi nuevo compañero y quedar como “el chavo nuevo que es buena onda”

Pues mi nobleza (y mi pendejez) me llevó a decir que sí, total namás era cambiar una llanta, a lo mucho me perdería unos 10 minutos del partido. Llegué al lugar (una calle de bajada) y comienzo a ayudar, saco mi llanta, quito los birlos de la otra, quito la llanta ponchada, pongo la mia que casualmente era de la misma medida de rin, pero la llanta no entraba. Hasta aquí todo iba bien peeeeeeeeeeeero… como la llanta no entraba mi amigo decide subir más en gato, la llanta sigue sin embonar en los orificios, decide subir más el coche, el coche empieza a tronar, sigue subiendo el gato, “guey se va a caeeeeeeeer” tons por obviedades de la física, el gato no soporta y el coche se cae. Por fortuna la llanta estaba medio metida así que el coche no cayó al piso.

Y viene lo mejor. ( lea esta parte muy rápidamente pa darle emoción)

Voy corriendo a mi coche para sacar mi gato y poder levantar el coche entre los dos gatos, como estaba inclinado decido meterlo en un lugar de la parte de adelante, me agacho, checo donde hay metal y ahi coloco mi gato. Comienzo a subirlo en chinga y de repente pssssssss que sale un liquido raro por abajo del motor, “chingaooooo ya le dia algo” ni pedo. Pues total que mejor lo quité y seguimos namás con el otro.

Total que la pinche llanta nunca le quedo porque no embonaban los orificios para los birlos. Así que una hora después el coche nomás no quedó, mis manos quedaron como de mecánico, ya no fui a ver el partido y todo sirvió pa nada.

Y ahora si, lo mejor de lo mejor

Pues resulta que mi gran idea rompió el radiador pero como este compadre no tiene ni idea de los coches pues fue y compró uno nuevo de 4500 varitos!!!!!! obvio le vieron la cara y yo no sabía que hacer. Así que puse mi mejor cara y le dije lo siento. Pretendía darle una parte de la compostura pero no la mitad de un radiador nuevo. Al final ni el me lo pidió ni yo se lo ofrecí pero aun hoy me sigo sintiendo culpable de lo que pasó. Si hubiera dicho que no traía pues hubiera ido a ver el partido, echado unas chelas y ya. Pero como no se decir que no a nada ni a nadie pues paso todo lo que pasó. Evidentemente fue un accidente pero pues pobre de esta cabrón que por pedir ayuda la salió más caro. Así que pa la próxima diré que no sin sentir culpa pa no sentir culpa después por no decir que no.